-¡Yo sólo quiero morirme!
-Que sí, padre, que ya lo sé, que todos los días estamos con la misma martingala.
-Qué martingala ni qué niño muerto, así descanso ya de una puta vez, y vosotros también.
-Ande, ande, no diga tonterías.
-Quince años, quince, llevo queriendo morirme, desde que se..
-…desde que se murió madre, que sí, que ya lo sé, que me lo dice cada día ¡no lo he de saber!
-Pues eso quiero, morirme de una vez y dejar ya de sufrir.
-¡Pero qué va a sufrir, si mejor que vive…!
-¡Vivir! ¿A esto llamas vivir, a pasarme el día sentado viendo la tele o mirando por la ventana, que ni a mear puedo ir yo solo
-Sí que puede, sí, ande, deje de quejarse y estese quieto, que así no le puedo peinar.
-Como un muñeco, eso soy, como un muñeco, que me tienen que afeitar y peinar ¿ves como no puedo tener ganas más que de morirme, hijica?
-¡Mira, al menos los muñecos se dejan hacer!
-Si esto no es vida, hijica, si yo sólo quiero morirme, pero de verdad, de una puta vez.
-Usté lo que tiene que hacer es cenarse su yogur y a la cama ¡ea! que ya está bien guapo con su pijama y sus pelos bien peinados.
-Ni cenar como dios manda puedo ya… un puto yogur.
-Venga, cómaselo y deje de gruñir, que cada día es más cascarrabias.
-Y cómo no he de protestar si aquí estoy padeciendo en vez de morirme.
-¡Ay, qué cansino está!
-¡Y esto qué es! ¡Si este yogur está caducao! ¡Pero cómo me das un yogur caducao! ¡Mecagüen dios! ¿Pero tú qué quieres, que me ponga malo? ¡Hostia!
viernes, 27 de marzo de 2020
Yo sólo quiero morirme
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