viernes, 25 de enero de 2008

La Historia ha acabado

¡A la mierda la historia!
La historia ya no es lo que era, en realidad nunca ha sido lo que era, en realidad nunca ha sido lo que pasó (pero eso es otra historia). A lo que voy es a que ¿para qué sirve estudiar historia? ¿por qué concedemos tanta importancia a la historia? ¿realmente la tiene? No, no sirve para nada, y le damos una importancia desmedida. Vaticino para los estudios de historia el mismo futuro que para los de arqueologí­a, paleontologí­a y otras antiguologí­as, quedarán para cuatro pirados especialistas, y no será una asignatura de las que se dan en los colegios.
Y es que la historia ha sufrido un cambio trascendental. Desde hace cuarenta o cincuenta años, que es nada en el transcurrir del tiempo, se ha hecho, dicho, escrito, vivido, grabado, televisado, filmado, interneteado, wikipediado, más historia que en los seis u ocho mil años anteriores juntos. ¡Y es que hay mucha más gente, pasan muchas más cosas, y se conocen! Si hay expertos en historia antigua, o en prehistoria, estos expertos tienen mucho menos que estudiar que los expertos que estudien sólo el año 1998, por poner un ejemplo.
También puede ser que la historia quede para la historia (claro) en «aquello que pasó hasta la segunda guerra mundial poco más o menos», y que de allí­ en adelante ya no se llame historia sino otra cosa, o que se haga una distinción y se hable de historia y e-historia, para referirse a esto otro, a lo que pasa dí­a a dí­a, que nos devora, que nos inunda, que nos pasa y nos traspasa. ¡Quién es capaz de estudiarlo!
Aparte de estas disquisiciones filosóficas acerca de la acumulación ingente de historia de un dí­a para otro, lo cierto es que la historia ha perdido importancia. Admito que hasta hace un par de siglos, el pasado marcaba a las gentes y las civilizaciones; se estudiaba latí­n, las guerras púnicas, el concilio de Trento, y los mandamases del imperio austrohúngaro (fuera lo que fuera aquello) ¡pero ahora todo eso no importa! ¡no nos influye! Ya nos hemos olvidado de que los franchutes nos invadieron y la Virgen del Pilar tiene página web. La historia ya no nos influye, ahora nos influyen más los chinos o los japoneses que lo que le pasó a nuestros abuelos, y no digamos a nuestros bisabuelos. Verbigracia que aquí­ hubo hace mucho una guerra civil, eso es cosa que marca mucho, ok ¿seguro? ¿nos marca más la guerra civil del 36, que forma parte de nuestra historia, o la intifada, que es una cosa de allí­ lejos entre unos que no somos nosotros y otros que tampoco?
Una pérdida de tiempo es hacer que los chicos estudien historia, eso va a quedar para especialistas, para que luego no metamos a Billy el Niño en una de romanos, y poco más. Y todos aquellos a los que les gusta la historia no son más que espectadores de un gran hermano para intelectuales. Va a pasar con la historia como con el cálculo, que ahora no se calcula, todo el mundo usa calculadora, pues igualmente, cuando necesite saber algo de historia, echará mano de la wikipedia, para qué perder horas en memorizar, al fin y al cabo la asignatura esta es de memorizar ¿no dicen que no es bueno estudiar memorizando?, no es como un estudio cientí­fico donde haya experimentación y descubrimiento (salvo que descubras otra momia) y avance en lo social o lo técnico.
A la mierda la historia, cambiemos esa tonta asignatura por algo realmente útil, como «conocimiento de las costumbres de los pueblos», o «sexologí­a», pero de verdad, que falta hace.

Quedo a la espera de que algún listo me venga con eso de que «los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla», que es una frase muy linda, pero tonta y falsa, a ver si es tan listo de ponerme un ejemplo, a favor o en contra, que la certifique.

lunes, 7 de enero de 2008

El año nuevo era esto...


No nos engañas, 2008, te tenemos muy visto, eres el de todos los años pero con la matrí­cula cambiada, ja, aún no nos hemos recuperado del sorbete de cava cuando ya andamos agarrándonos del moño con las competidoras en las rebajas; luego habrá que subir la larga cuesta de enero y llegar al árido febrero a que nos dé la puntilla, todo esto haciendo acopio de fuerzas para sobrevivir a la semana santa más larga que vieron los siglos, y por tanto la más cara, la más liosa, la que ya vista desde aquí­ impresiona, ahora vamos de evento en evento, suspirando para que pase el tiempo cuanto antes, no nos gusta nuestra vida y necesitamos algo que la rompa, vamos de navidad a semanasanta, de ahí­ a vacaciones de verano, las fiestas del pueblo, la vuelta al cole, y nuevamente a la navidad, con los (además) intermedios de los puentes, el del 1 de mayo, el de todos los santos, el de la consti, lo que sea, oiga, con tal de que la semana pase pronto, el mes pase pronto y santa nómina bendita caiga en viernes, amén, y buscando otras cosas, otros momentos que nos saquen del sopor/pavor, que gane la liga nuestro club o que lo pase muy mal y vayamos con el culo prieto hasta el último partido, que haya elecciones, ah ¿que este año hay? bueno, algo es algo, y olimpiada, que siempre es lucido eso de ver a nuestro marchador o nuestro corredor de maratones soltar la lagrimita con el himno mientras sube la bandera, mientras hay vacaciones en el fútbol, y encima eres bisiesto, jodido, eres bisiesto y tendremos que trabajar un dí­a más sin que nos lo paguen aparte, no nos engañas, 2008, te tenemos calao.
Qué lindo estoy yo posando con cuatro de mis regalos…