viernes, 22 de diciembre de 2006

Noticias

El hombre despertaba por la mañana y la noticia era el tiempo. Miraba por la ventana a ver cómo pintaba el dí­a ¿hará frí­o o calor? ¿Lloverá? Del clima dependí­a mucho su vida y era un tema de conversación, y aun de polémica, cuando se juntaba con otros. Luego estaba lo de la vaca, si se habrí­a preñao; o lo de los franceses ¿serí­a verdad que habí­a una guerra con la Francia? De eso seguramente se enterarí­a en tres o cuatro dí­as por el tí­o Dimas, que habí­a bajado a la capital a apalabrar lo del aceite y traerí­a noticias.
La mujer despertaba y la noticia era el huevo. ¿Habrí­a puesto la Margarita? Qué gallina más buena les habí­a salido, hay que ver qué ponedora, ojalá alguna de las pollitas saliera a la madre. La madre, luego habí­a que dar vuelta por la tumba de madre, que hoy hací­a años de su muerte, Dios Nuestro Señor la tenga en su seno, y habí­a que limpiar la lápida y ponerle flores. Se pasarí­a a buscar a la Ginesica y se llevarí­a la azadica pequeña para limpiar la mala hierba. Y tení­a que enterarse de si era verdad lo que decí­an de que habí­a subido tantí­simo la vara de tela ¡Jesús! y ella que tení­a que comprar un corte de tela para hacerle a su Casildica una falda, a ver cómo se las apañaba. Ah, y la leche para los crí­os, mandarí­a al Pablico a que le diera la leche la Ginesica; a ver si se quedaba preñada de una vez la vaca, que una casa sin leche es como una casa sin el Sagrado Corazón de Jesús.
La noticia era cosa de una vez al mes, en los pueblos grandes, y en las ciudades habí­a más, quizá habí­a una noticia a la semana. Luego, con los adelantos técnicos, empezó a haber noticias diarias… y hasta ahora.
La cuestión es ¿nos tienen que interesar todas? ¿Todo lo que pasa en el mundo requiere nuestra atención, nuestro vivo interés, nuestra actuación, nuestra toma de posición al respecto? Necesito que alguien me aclare esto, porque estoy en un sinvivir. Creo que soy mala persona, que soy malo, sí­, malvado. ¿Salvo las ballenas? ¿Apadrino un niño? ¿Voy a la mani por lo del 0’7%? ¿Qué digo si me preguntan por la huelga de los juzgados? ¿Ha perdido España el partido contra Bélgica? ¿Y por Palestina, eh, qué hago yo por Palestina? ¡Diosssssss!
Me levanto por la mañana y hay miles de noticias que requieren mi interés, mi posicionamiento. Luego me pedirán la firma para protestar por lo de la incineradora que nos quieren poner en el barrio, o para remodelar el parque ¿firmo o no firmo? Vendrá a venderme loterí­a del Niño ese señor tan pesado de la asociación para no sé qué sí­ndrome ¿cómo puedo no comprársela y seguir teniendo su estima?
Miles, miles de noticias, todas mirándome. ¡Ellas a mí­, sí­! ¡Estamos aquí­: mí­ranos! Somos los fantasmas del mundo moderno que te asaltamos desde los cuatro puntos cardinales con la polí­tica de Chávez, con la guerra de Irak, con la mafia rusa, con la intifada, con los inmigrantes, con el tsunami, con el ladrillazo marbellí­, con el diálogo con ETA.
¿Y todo tiene que importarme? ¿Es obligatorio que me importe todo lo que pasa en el mundo? A veces pienso que tanta responsabilidad excede mi capacidad de asimilación, de entendimiento y desde luego, de respuesta. Sin contar con que la mitad de los dí­as me importa todo un pimiento, porque si, y me siento tan mal, tan culpable… En serio ¿soy malo?
Hoy hace frí­o, espero que mi mujer se haya abrigado bien, luego me trae la naricita helada; le voy a ir preparando el café. Y mi hija, qué jartá de trabajar, tanta guardia seguida. Duerme mucho, niña, descansa eh. ¿Y hoy que hago de comer…?

jueves, 21 de diciembre de 2006

Santo Tomás (y el talo)

Hoy es Santo Tomás. No sé cuál. Uno. Hay muchos. El caso es que en el Arenal montan tenderetes pseudoartesanos, donde pseudo labriegos venden productos de la huerta pseudonaturales. Sí­, hay mucho pseudo, pero es que todos eran iguales, con marca industrial, más bien parecí­a una sola caseta repetida para dar entrada a tanto visitante. Y se come talo, que es torta de maí­z, con chorizo, que es… chorizo ¡qué va a ser!. Y se bebe chacolí­ o sidra. Estaba animadico. Véase

domingo, 10 de diciembre de 2006

Veinte minutos con Mario.

…y cuando me di cuenta, pues ya se habí­a ido ¿tú te das cuenta? ¿Mario? Huy, tú qué te vas a dar cuenta, si ya te has dormido. Hijo, no sé qué facilidad tienes para dormirte, pero es que lo podí­amos embotellar y vender en las farmacias. Es la leche, que siempre te me quedas sopa cuando te estoy hablando. Nada. Una aquí­ hablando sola, como siempre. Si es que hasta cuando estás despierto hablo sola, qué más me da. Hay que joderse, qué carita de angelito se te pone, hijo, mí­ralo. Y lo bien que duermes, es que da gusto, es que no te despierta un tren que pasase. Será que tienes la conciencia tranquila. O que piensas poco. Las dos cosas, porque mira que piensas poco, Mario, que piensas menos que un capazo perros, que decí­a mi abuelo: «Este marido tuyo piensa menos que un capazo perros, hijica». Eso me decí­a, y qué razón tení­a. Si pensaras más otro gallo nos habrí­a cantado. Aunque con esa pachorra tuya que tienes, mejor que no, quita, quita, mejor así­ que así­ ya pienso yo por los dos. Aunque para lo que me cunde… porque es que todo me lo tienes que chafar, mira que basta que yo planee una cosas, pues tú, zas, aún no te has dado cuenta, ya me has chafado el plan que sea. Qué habilidad tienes hijo. Para eso sí­ que eres hábil, para chafarme los planes, qué torpe, pero qué torpe eres. Sigue. Sigue durmiendo, tú no te alteres, eh. Nada, nada, como si no fuera contigo.

lunes, 4 de diciembre de 2006

poeta pequeñito poeta pequeñito

Oh, tú, cerril, chiquilicuatro
majadero, pardillo, lameculos,
pelamangos, canco, avientabulos,
comemierda, bandido de teatro,
cabrón, cretino, gil,  macaco,
Monipodio, ababol, hijodeputa
que además de serlo lo disfruta,
pazguato, mameluco, monicaco,
mamporrero, zopenco, berzotas,
tontolaba, energúmeno, mendrugo,
granuja, sinverguenza, vil, tarugo,
maricón,  mamón, tocapelotas
yo te veo hacer el oso,
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
mira que nos tienes fritos…
¡Cuán gritan esos malditos!
Sólo de verte me entran calenturas
quién eres tú que mi amistad procuras
cómo no va a estar majareta
esta España de charanga y pandereta.
de pajilleros y de malfolladas
Oh dulces prendas, por mi mal halladas,
no me explico cómo anda
con diez cañones por banda
pues cantáis todos a coro
juventud, divino tesoro
y me deja más de uno
tiznado por la pena, casi bruno
No sé por qué, te tengo siempre en vilo
me lo contaron ayer las lenguas de doble filo
…como tú no tienes vida
recuerde el alma dormida
calumnias diciendo como mí­o
que yo me la llevé al rí­o.
cuando te leo destilar veneno
me desordeno, amor, me desordeno.
y aunque tu ruido me sea indiferente
me gusta cuando callas porque estás como ausente.
pero si pongo fin, te finiquito.
Hombre pequeñito, hombre pequeñito.
Tomás Galindo ®